Tormenta. Me alegro.
Todo el que empeña su tiempo en parecerse a quién no es realmente acaba deshaciéndose y precipitando en forma de pequeñas lágrimas que chocan, chocan y chocan contra el suelo.
Pero, ¿quién sabe lo que hace con uno mismo?
Yo, al menos, no lo sé. No aprendo de muchos fallos que cometo porque, simplemente, el tiempo cambia, nuestro estado cambia, nuestro corazón y nuestros compañeros de travesía van rotando y transformándose con los segundos. No, no aprendo a golpes, no con las caídas y las heridas en las rodillas. A vivir no se aprende con la prevención, así se aprende a no morir.
Fallos, daños, vergonzoso arrepentimiento, todos pasamos por algo; me alegro.
Me alegro de no querer ser impertinente y alargada, de intentar ser algo para mí. Lloro, sí, mucho, pero eso no importa aquí, ni hoy, ni a nadie ahora mismo. No pienso que alguien se mida por la cantidad de sus lágrimas, ni de sus abrazos, es más, no creo que podamos medir a nadie.
Juzgando, muchas veces nos creemos los más adecuados, aunque no lo seamos. Autocorrigiéndonos, nos creemos aún mejores.
Somos lo que somos, tormentas, granizados, soleados, estrellados. Cambiamos, escampamos, amanecemos, oscurecemos. ¡Pero somos nosotros!
¡Soy yo!
Simple, vale.
Tonta, como queráis.
Guapa, fea, alegre, triste, empanada, melancólica.
¡Bueno! ¡Pues vale!
---------------Yo.




Comentarios sobre Tormenta. Me alegro.
hola me ha gustado tu relato en si eso es lo que somos seres imperfectos ni los santos siendo hombres darian la perfeccion , me gusta la gente que sufre ,por que es real, y de realidades va la vida aun alcemos la cabeza por medio de sueños hoy nos venden un mundo de sueños y no es real no somos comprar ni la hermosura somos sentimientos abiertos que tu en tu relatos reflejas muy bien .....ha seguir sin cansarse, si hay algo que decir, y claro esta gente que les interesemos